guia para leer una etiqueta de vino

Guía para leer la etiqueta de un vino

Bueno, pues ha llegado el momento. Todos hemos tenido una botella de vino en la mano alguna vez y, por supuesto, todos hemos leído su contenido pero, ¿sabemos qué significan todos los elementos que la componen? Hoy te lo contamos.

De repente se cruza ante tus ojos una botella de vino que no conoces y te pones a leer la etiqueta, tanto la frontal como la contraetiqueta. Es posible que haya elementos que desconoces, que no sabes qué significan… Hoy te lo contamos.

La marca

Está claro, la marca del vino, generalmente por tamaño, es lo primero que vamos a ver en una etiqueta de vino. Este nombre o marca nos va a dar información sobre el vino que tenemos entre manos… Nos puede dar pistas sobre el tipo de vino que es, si es clásico o si es moderno, si es de sobra conocido o nuevo para nosotros. En muchas ocasiones este nombre coincide con el nombre de la bodega que lo elabora y también puede ser de gran utilidad para saber algo más de él.

La variedad del vino

Muchas etiquetas incluyen la variedad de uva con la que se ha elaborado el vino. Está claro que esta es una información de mucha utilidad. Nos adelanta si nos vamos a encontrar con un vino blanco, con un vino tinto, por ejemplo. También nos puede dar pistas sobre la región de la que procede, ya que, como sabes, hay algunas variedades de uva que son muy características de ciertas zonas.

De la misma forma, si eres un apasionado de los vinos de la variedad tempranillo o, por el contrario, te encantan los vinos de la variedad verdejo, con este apunte, sabrás hacia que vino decantarte en caso de duda.

La Denominación de Origen

Como hemos visto en otros posts, las denominaciones de origen son organismos que regulan los vinos que se elaboran bajo su sello. Estos distintivos son, además de una garantía de calidad, un valor sobre el que clasificar los vinos. No todos los tintos son iguales, y no todos los tempranillos son parecidos. Los vinos de Rioja y los vinos de Ribera del Duero, pueden ser tan parecidos como distintos. ¿Recuerdas este post en el que te explicábamos las diferencias entre estas denominaciones de origen? Pues bien, está claro que, saber a qué denominación de origen pertenece un vino es clave para elegir un vino u otro.

La añada

La añada, como te explicamos en su momento, representa el año en el que se ha recogido la uva con la que se elabora el vino. Ahora bien, te adelantamos que hay tipos de vino que no es obligatorio que indiquen su añada. Este puede ser el caso de, por ejemplo, vinos espumosos.

Un caso especial de vinos sin añada es el de los vinos formados de coupage de varias añadas, como es el caso de Matarromera Esencia, un ensamblaje único y especial de las mejores añadas de Matarromera que conjugan y bailan en armonía mostrando lo mejor de todos los tiempos de Matarromera. Al ser un vino especial no indican la añada.

Un aspecto importante es que, los vinos con denominación de origen incorporan a los vinos una tirilla en el que se especifica el tipo de vino que es y la añada. En el caso de estos vinos especiales en los que no es obligatorio la mención a dicha añada, esta tampoco aparece en esta tirilla.

Pero, ¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de ver la añada de un vino? Seguro que has escuchado esa frase que dice algo así como “Envejeces bien como el vino”. Esta frase tiene parte de verdad y otra que no lo es tanto. Es cierto, muy cierto, que el vino necesita un tiempo en botella para terminar de pulirse tras su paso por barrica. Y es cierto también que cuanto más tiempo pase, el vino será más agradable. Pero también es cierto que cada vino tiene un tiempo de consumo óptimo, a partir del cual, el vino puede empezar a perder cualidades poco a poco. Dicho esto, nuestra recomendación es que, el vino que pueda llegar a tu mesa, está en condiciones perfectas de consumo, por lo que es mejor disfrutarlo cuanto antes. ¡Salud!

Grado alcohólico

Ya te explicamos en su día por qué el vino tiene alcohol. Este grado de alcohol ha de aparecer, como mínimo en la contraetiqueta y determina el tanto por ciento de alcohol que hay por cada litro de vino.

Embotellado

Por ley es obligatorio que en todas las etiquetas se incluya información sobre el embotellador y la persona para quien se embotella. Es posible que el embotellador y esa persona para quien se embotella sea la misma, en ese caso leeremos una leyenda del tiempo “Elaborado para” acompañado de toda la información relativa a la bodega (nombre, población y código postal). A esta información siempre le acompaña un número de registro embotellador (RE ó R.E.N.) que no es más que una codificación tipo DNI de la bodega en el consejo regulador.

En el supuesto de que un tercero encargue a una bodega el embotellado de un vino, la información deberá aparecer con una leyenda del tipo “Elaborado para X, por Y”. En este caso en primer lugar debe aparecer el “cliente” que encarga el embotellado y en segundo lugar la información relacionada al embotellador (igual que en el párrafo anterior).

Son comunes las expresiones “Elaborado y embotellado” o “Elaborado y embotellado en la propiedad”, son distintas fórmulas posibles dependiendo de las características propias del mismo.

Información adicional

Muchas etiquetas suelen incluir información sobre el tiempo que el vino ha pasado el barrica o en botella. También información acerca del tipo de uva, de viñedo, de clima que ha acompañado a la uva. Toda esta información no es obligatoria y es simplemente una ayuda a la explicación para que podamos entender el vino con mayor facilidad.

También podemos encontrar frases del tipo “Viñedos Viejos”, “Vendimia Seleccionada”, “Cuvée Especial”, “Edición Limitada”, “Viñedo Singular“… Son, en definitiva, denominaciones que han de ser veraces y que el consejo regulador va a controlar y que que nos va a dar más información sobre el vino que vamos a disfrutar.

De la misma forma, muchas etiquetas incluyen información sobre la cata (color, aromas, sabor) y sobre el maridaje. También podemos encontrar información sobre temperatura de consumo óptima. Toda esta información es de gran ayuda, no pierdas la ocasión de echarle un vistazo. ¡Qué menos que saber lo que estás bebiendo!