Hay puntuaciones que hablan de cómo está un vino hoy. Y hay reconocimientos que, además, se atreven a imaginar cómo será mañana. Rento 2019 acaba de recibir 93 puntos de Wine Enthusiast y la distinción Cellar Selection, un reconocimiento especialmente significativo porque no se limita a valorar la calidad del vino en el momento de la cata: pone también el foco en su capacidad para evolucionar con el tiempo.
Quizá esa sea una de las mejores maneras de contar Rento.
Un vino que nace en un edificio con siglos de historia, procede de una selección muy concreta de Tempranillo y pasa meses afinándose en roble antes de llegar a la botella. Un vino que no entiende el tiempo como una espera, sino como uno de sus ingredientes.
Y ahora Wine Enthusiast confirma precisamente eso: Rento 2019 tiene presente, pero también futuro.
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93 puntos: excelente y altamente recomendado
Dentro de la escala utilizada por Wine Enthusiast, los vinos situados entre 90 y 93 puntos entran en la categoría Excellent y son considerados como altamente recomendados. Rento 2019 alcanza el extremo superior de esa categoría con 93 puntos. Pero en este caso hay una segunda indicación que hace especialmente interesante el reconocimiento: las palabras Cellar Selection.
¿Qué significa Cellar Selection?
Wine Enthusiast reserva esta designación para vinos que considera altamente coleccionables y/o con cualidades que pueden desarrollarse favorablemente mediante la guarda en condiciones adecuadas. La propia publicación aclara además algo importante: recibir la distinción Cellar Selection no significa que el vino no pueda disfrutarse ahora, sino que el tiempo puede permitirle mostrar todavía más. Eso cambia la lectura del reconocimiento.
Los 93 puntos fotografían a Rento 2019.
Cellar Selection proyecta la película completa.
Habla de estructura, equilibrio y de aquellos elementos que permiten a un gran tinto transformarse lentamente en botella. La fruta puede evolucionar, los aromas de crianza integrarse todavía más, los taninos pulirse y el conjunto ganar nuevas capas de complejidad.
No sabemos exactamente cómo será cada botella dentro de unos años. Esa incertidumbre es, precisamente, una de las partes más fascinantes de guardar vino.
Rento: un vino cuyo nombre ya habla de tiempo
Para comprender Rento hay que viajar a Olivares de Duero, en pleno corazón de la D.O. Ribera del Duero.
Allí se encuentra Bodega Renacimiento, un espacio histórico vinculado desde hace generaciones a la tradición vitícola familiar. De su nombre nace precisamente Rento: acrónimo de Renacimiento. La elaboración mantiene una marcada dimensión artesanal y está ligada a una producción muy limitada. La bodega señala que se elaboran aproximadamente 15.000 botellas, dependiendo de la añada.
Hay algo especialmente apropiado en que un vino llamado Rento reciba una distinción vinculada a su futuro.
Porque la idea de renacer también está presente en una botella que evoluciona.
Abrirla hoy y volver a ella años después puede significar encontrarse con dos expresiones diferentes del mismo vino.
Pagos de Zurita: el lugar donde empieza Rento
Rento se elabora exclusivamente a partir de Tempranillo procedente de los Pagos de Zurita, en Olivares de Duero. La selección de este origen concreto es una de las claves de la identidad del vino. En la añada 2019, las uvas proceden de los viñedos de Zurita, situados en el entorno de un meandro elevado del Duero. Tras la elaboración, el vino realiza una crianza de 18 meses en barricas de roble francés. No se trata simplemente de sumar meses de madera.
En un vino pensado para evolucionar, la crianza tiene que aportar estructura y complejidad sin borrar la fruta. La barrica debe integrarse en el vino para que, con el paso del tiempo, resulte cada vez más difícil separar qué procede de la uva, qué de la madera y qué de la propia evolución en botella. Ahí comienza el verdadero juego de un vino de guarda.
¿Cómo es Rento 2019?
Rento 2019 muestra un perfil intenso y profundo, con fruta negra madura acompañada por recuerdos de cedro, regaliz y tinta china. En boca presenta una estructura potente, pero al mismo tiempo elegante y sedosa, con taninos firmes y un final persistente.
Es precisamente esa combinación la que resulta interesante.
La potencia por sí sola no garantiza una buena evolución. Tampoco lo hace una gran concentración de fruta. Para que un vino pueda crecer con el tiempo necesita equilibrio: fruta, acidez, tanino, alcohol y crianza tienen que avanzar en la misma dirección.
Por eso la mención Cellar Selection adquiere tanta importancia. Wine Enthusiast no está destacando únicamente la intensidad de Rento, sino su potencial para desarrollarse.

¿Abrirlo o guardarlo?
La respuesta correcta puede ser: las dos cosas.
Una de las ideas más interesantes de la propia definición de Cellar Selection es que estos vinos no tienen que permanecer necesariamente cerrados para poder disfrutarse. La guarda es una posibilidad, no una prohibición.
Abrir Rento 2019 ahora permite descubrir la energía de la fruta, su estructura y la expresión de la crianza.
Guardar otra botella ofrece una experiencia diferente: observar qué sucede cuando esos elementos dejan de caminar en paralelo y comienzan a fundirse.
Es una pequeña cata vertical en el tiempo sin necesidad de cambiar de añada.
Una botella para hoy
Puede ser el vino de una comida especial, una celebración o una mesa construida alrededor de un plato con profundidad.
Rento funciona especialmente bien con guisos, estofados, carnes rojas y asados; su estructura también permite explorar combinaciones menos evidentes con determinados pescados de textura grasa o elaboraciones intensas.
Un lechazo asado, unas carrilleras cocinadas lentamente, un solomillo o un plato de caza pueden encontrar en sus taninos y su fruta madura un acompañamiento natural.
Otra para mañana
La segunda botella puede convertirse en algo distinto.
No necesariamente en una botella que se guarda esperando “que sea mejor”, sino en una forma de dejar constancia de un momento.
Un aniversario. El nacimiento de un hijo. Una nueva casa. Un proyecto que comienza. Una celebración que merece repetirse dentro de unos años.
Porque guardar vino tiene algo que va más allá de la enología: es una forma de poner fecha a un recuerdo futuro.
Cómo guardar un vino pensado para evolucionar
Una distinción Cellar Selection cobra sentido cuando la botella se conserva correctamente.
El vino necesita estabilidad, más que frío extremo: una temperatura fresca y constante, ausencia de luz directa, pocas vibraciones y unas condiciones que eviten cambios bruscos.
En botellas cerradas con corcho natural, mantenerlas tumbadas permite conservar el corcho en contacto con el vino. Y, sobre todo, hay que evitar uno de los mayores enemigos de cualquier botella destinada a la guarda: las continuas variaciones de temperatura.
No hace falta disponer de una bodega centenaria para comenzar una pequeña colección. Una vinoteca climatizada puede cumplir perfectamente esa función.
Después solo queda la parte más complicada: resistirse a abrirla.
Una bodega con siglos detrás y una botella con años por delante
Hay una bonita contradicción en Rento.
Se elabora en un lugar que mira constantemente hacia atrás, hacia la tradición vitícola de Olivares de Duero y la historia de Bodega Renacimiento. Pero el vino está construido para mirar hacia delante. Bodega Renacimiento conserva únicamente unas 50 barricas de algunas de las mejores tonelerías y Rento nace solo en las añadas que permiten alcanzar el nivel buscado. Esa escala pequeña forma parte de su identidad. No busca ser un vino cotidiano. Busca concentrar una forma determinada de entender la Ribera del Duero: selección de viñedo, Tempranillo, trabajo artesanal, crianza y paciencia.
Rento 2019 añade ahora un nuevo capítulo a esa historia.
93 puntos que son también una promesa
Los 93 puntos de Wine Enthusiast reconocen la calidad de Rento 2019 en el presente.
La mención Cellar Selection añade algo menos inmediato y quizá todavía más sugerente: la expectativa.
La posibilidad de que una botella guardada hoy tenga cosas nuevas que contar cuando volvamos a ella.
Fruta que habrá cambiado. Taninos más integrados. Aromas que todavía no conocemos. Y, probablemente, nosotros tampoco seremos exactamente los mismos cuando llegue el momento de descorcharla.
Ese es uno de los grandes privilegios de los vinos de guarda.
Algunos vinos acompañan un momento.
Otros son capaces de esperarlo.
Rento 2019 pertenece a estos últimos.
93 puntos Wine Enthusiast. Cellar Selection. Un reconocimiento al vino que es hoy y al que todavía puede llegar a ser.
