Si te gustan los vinos con carácter, estos dos Verdejos fermentados en barrica te interesan

Hay quienes disfrutan especialmente de los tintos por su estructura, su paso por madera, su profundidad o esa sensación de que el vino va mostrando cosas nuevas a medida que permanece en la copa. Y hay quienes prefieren blancos por su frescura, su expresión aromática o su capacidad para acompañar determinados platos. Pero, en realidad, no tenemos por qué elegir un equipo.

El color del vino dice mucho, pero no lo dice todo. Entre un blanco joven y ligero y un blanco fermentado y criado en barrica puede existir tanta distancia como entre dos tintos elaborados con estilos completamente diferentes. Matarromera Verdejo Fermentado en Barrica 2024 y CM Matarromera Verdejo Fermentado en Barrica 2019 son un buen ejemplo.

Los dos parten de la variedad Verdejo y nacen en la D.O. Rueda. Los dos utilizan el roble francés para ampliar las posibilidades de la uva. Y los dos ofrecen algunas de esas cualidades que solemos valorar en vinos con crianza: volumen, textura, complejidad, persistencia y capacidad gastronómica.

No se trata de buscar un blanco que se comporte como un tinto. Se trata de descubrir hasta dónde puede llegar un Verdejo cuando lo trabajamos desde otra perspectiva.

¿Qué encontramos en este tipo de vinos?

Muchas veces simplificamos los vinos blancos asociándolos únicamente con frescura, fruta y ligereza. Son cualidades muy valiosas, pero no representan todo lo que puede ofrecer esta categoría. La fermentación y crianza en barrica abren otros registros. En estos dos Verdejos encontramos textura, una presencia más amplia en boca, aromas vinculados a la crianza y suficiente estructura para acompañar platos que no siempre colocaríamos junto a un blanco.

Son características especialmente interesantes para quienes disfrutan de vinos con personalidad, independientemente de que habitualmente elijan un tinto o un blanco.

1. Tienen volumen

No son vinos que basen toda su personalidad en la frescura. Mantienen la acidez propia de un buen blanco, pero añaden cuerpo y una sensación más envolvente en boca.

2. La madera aporta, pero no sustituye a la Verdejo

La barrica introduce matices tostados, especiados o balsámicos y modifica la textura del vino. El objetivo, sin embargo, no es ocultar la fruta ni el carácter de la variedad. Lo interesante está precisamente en el equilibrio entre ambos mundos.

3. Pueden acompañar platos con mayor intensidad

Quesos, arroces, setas, aves, carnes blancas o determinados platos a la brasa amplían mucho el terreno habitual del Verdejo. En el caso de Matarromera Verdejo Fermentado en Barrica, su propia ficha destaca que su complejidad y estructura permiten llevarlo incluso hasta platos de carne. CM Matarromera Verdejo Fermentado en Barrica amplía igualmente los maridajes hacia quesos, ibéricos, arroces y pescados blancos y azules.

4. Merecen tiempo en la copa

No hace falta beberlos deprisa porque sean blancos. Una temperatura adecuada y unos minutos en la copa permiten que aparezcan progresivamente la fruta, los matices de crianza y la textura. Parte del interés está precisamente en observar cómo evolucionan durante la comida.

Una cena, dos Verdejos y tres preguntas

Servir los dos vinos juntos permite descubrir mejor sus diferencias. No hace falta convertir la cena en una cata técnica. Basta con prestar atención a tres cuestiones: ¿En cuál percibimos una expresión más frutal y fresca? ¿Cómo cambia la presencia de la barrica de una copa a otra? ¿Qué plato elegiríamos para cada uno?

La gracia está en comprobar cómo dos vinos de la misma variedad y denominación pueden construir personalidades distintas a través del viñedo, la añada, el tiempo y la elaboración.

Dos añadas, dos fincas, dos interpretaciones del Verdejo

Matarromera Verdejo Fermentado en Barrica 2024 nace en una añada calificada como Muy Buena en la D.O. Rueda y muestra una expresión joven en la que fruta, frescura, volumen y crianza conviven en la copa.

CM Matarromera Verdejo Fermentado en Barrica 2019 incorpora otra dimensión: procede de Finca Las Marcas y suma al trabajo con barrica y lías el recorrido que aporta el tiempo. Su elaboración parte de Verdejo y contempla fermentación en barrica nueva de roble francés y posterior contacto con sus lías finas.

El interés está en poder probar dos formas de interpretar la misma variedad y observar cómo cambian la textura, los aromas y la relación con la madera.

Hay sitio para todas las copas

No hace falta dejar de disfrutar de un buen tinto para descubrir un blanco con crianza. Ni preferir los vinos con cuerpo significa que tengamos que elegir siempre el mismo color. Cuanto más conocemos el vino, menos útiles resultan algunas fronteras. Hay tintos ágiles y delicados, blancos profundos y estructurados, rosados gastronómicos, espumosos complejos y multitud de estilos entre medias. Lo interesante es reconocer qué nos gusta realmente dentro de una copa.

Puede ser la fruta. La frescura. La textura. La madera. La evolución. La intensidad. O la manera en que un vino cambia cuando llega la comida. Matarromera Verdejo Fermentado en Barrica 2024 y CM Matarromera Verdejo Fermentado en Barrica 2019 permiten descubrir una cara diferente de la Verdejo: dos blancos con estructura, personalidad y una elaboración que invita a disfrutarlos sin prisas.

No vienen a ocupar el lugar de ningún tinto. Vienen a demostrar que siempre queda otra copa por descubrir.

Blog Matarromera
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