Skip to content Skip to sidebar Skip to footer

Cómo conservar el vino en casa en invierno: temperatura, luz, cierres y “plan B” si sobra

El invierno juega a favor del vino… pero no siempre. Sí, la casa suele estar más fresca, pero también aparecen radiadores, chimeneas, cambios bruscos de temperatura y ese rincón “cómodo” cerca de la cocina que, sin darte cuenta, es el peor sitio para guardar una botella. Para que cada vino llegue a la copa tal y como fue pensado, aquí tienes una guía práctica para conservarlo bien en casa durante los meses fríos.

La temperatura: el factor que más manda

La regla de oro: mejor fresco y estable que “a la temperatura perfecta” pero con altibajos.

  • Para guardar botellas cerradas: busca un lugar entre 12 y 18 ºC, con la menor variación posible.
  • Evita cambios bruscos: un vino sufre más con subidas y bajadas (calefacción noche/día) que con una temperatura un poco más alta pero constante. Ten mucho cuidado con radiadores y chimeneas.
  • Ojo con radiadores y chimeneas: el calor directo acelera la evolución del vino y puede estropear aromas.

Truco real de casa: si no tienes vinoteca, funciona bien una despensa fresca o una habitación sin calefacción (siempre lejos de la ventana).

Luz: el enemigo silencioso

El vino no “ve” el invierno; ve la luz.

  • Evita la luz directa del sol.
  • También la luz artificial intensa constante puede afectar a largo plazo, especialmente en blancos y espumosos.
  • Solución fácil: guárdalo en su caja o en un rincón oscuro, y siempre lejos de ventanas.

Humedad y posición: lo importante sin obsesionarse

Si vas a tener botellas semanas o meses en casa:

  • Botellas con corcho natural: mejor en horizontal para que el corcho no se reseque (los espumosos, mejor en vertical)
  • Botellas con tapón de rosca o sintético: la posición importa menos, aunque horizontal siempre ayuda a ordenar y estabilizar.

Sobre la humedad: en una casa normal no hace falta obsesionarse. Solo evita lugares extremadamente secos y calientes (cerca de radiadores) que pueden resecar el corcho.

Vibraciones y olores

No guardes vino sobre el frigorífico, lavadora o cerca de motores: las vibraciones continuas no ayudan.

  • Evita zonas con olores fuertes, el vino “respira” a través del cierre y puede verse afectado con el tiempo.

Dónde NO guardar vino en invierno

  • Cerca de un radiador o fuente de calor.
  • En la cocina, cerca del horno o la vitro (cambios de temperatura constantes).
  • En el alféizar de una ventana (luz + cambios térmicos).
  • En el coche o garaje con altibajos de temperatura.

¿Y si ya está abierto? El “plan B” para que no se estropee

Aquí es donde se pierde (o se salva) mucho vino.

Primer paso: oxígeno fuera, frío dentro

  • Vuelve a cerrar bien la botella (con su corcho o un tapón).
  • A la nevera, incluso si es tinto. En este caso, sácalo unos 15–20 minutos antes de servir.
  • Usa una bomba de vacío para retrasar la oxidación (mejor en blancos y rosados; en tintos depende del estilo).

¿Cuánto aguanta según el tipo de vino? (orientativo)

  • Nota honesta: depende del vino y de cuánto aire haya quedado en la botella. Cuanto más vacía, menos aguanta.
  • Espumosos: 1–2 días con tapón específico para espumoso (sin tapón, mucho menos).
  • Blancos y rosados: 2–4 días en nevera.
  • Tintos jóvenes: 2–4 días (mejor en nevera y luego atemperar).
  • Tintos con crianza/reserva: 2–5 días (a veces mejoran el día 2).
  • Vinos dulces: 5–10 días (el azúcar y el alcohol ayudan).

Blog Matarromera
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.