Galicia tiene un idioma propio para hablar del vino: brisa, granito, ríos y luz. Y cuando un blanco consigue traducir todo eso a una copa, lo notas desde el principio. Casar de Vide es así: un Ribeiro con frescura atlántica, carácter y un perfil gastronómico que encaja tanto en aperitivo como en mesa. Si quieres descubrirlo en nuestra tienda: Descubre Casar de Vide.
¿Qué tiene de especial Ribeiro?
La D.O. Ribeiro es una de las zonas históricas del vino en Galicia. Su gran fortaleza está en los blancos: vinos con frescura, buen equilibrio y una capacidad natural para acompañar comida. El resultado es ese estilo tan reconocible: fruta, tensión y un fondo mineral que parece “salir del paisaje”. Para ampliar contexto sobre la denominación y su estilo, aquí tienes un artículo del blog: Casar de Vide, los vinos de Ribeiro.
Perfil de cata de Casar de Vide
Vista
En copa se muestra limpio y brillante, con tonos amarillo pajizo y reflejos luminosos.
Nariz
Aroma fresco y directo, con un perfil de fruta blanca y matices cítricos. Aparecen también notas florales suaves y un fondo herbáceo fino que recuerda a ese “verde” elegante de los blancos atlánticos.
Boca
En boca destaca por su equilibrio: entrada fresca, paso ágil y un final con carácter, donde la acidez te pide otra copa (y otro bocado). Es un vino muy útil para mesa porque acompaña sin cansar y realza platos marinos.

Cómo servir Casar de Vide para que brille
Temperatura ideal
Sírvelo fresco, alrededor de 7–10 ºC. A esa temperatura conserva nervio, expresa aroma y mantiene equilibrio. Guía completa de temperaturas.
Copa recomendada
Copa de blanco de tamaño medio, ligeramente cerrada arriba. Así concentras aroma y evitas que se caliente rápido. Consejos rápidos de servicio (abrir, servir y sujetar la copa).
3 maridajes gallegos (y muy fáciles) para Casar de Vide
1) Mariscos y moluscos: el “sí” inmediato
Almejas a la marinera, mejillones al vapor, navajas o berberechos… Aquí Casar de Vide funciona porque su frescura limpia la salinidad y deja el paladar listo para el siguiente bocado. Es el tipo de maridaje que parece obvio, pero lo es por una razón: acidez + mar siempre suma. Si buscas inspiración concreta con ostras, lee este post.
2) Pulpo a la gallega (con pimentón y aceite)
Este maridaje es una joya: el pulpo tiene textura, el aceite aporta grasa y el pimentón suma intensidad. Casar de Vide acompaña sin competir: refresca el conjunto y evita que el plato se vuelva pesado. Truco: si el pulpo lleva bastante pimentón, sirve el vino en la parte baja del rango (7–8 ºC) para que el final quede más limpio.

3) Pescado blanco al horno con patata panadera
Cuando el plato tiene jugo y horno, un blanco de Ribeiro lo hace fácil. La acidez acompaña la patata y la cebolla, y el vino realza el sabor del pescado sin taparlo. Añade hierbas suaves (laurel o un toque de tomillo) y termina con un hilo de aceite: Casar de Vide lo integra y deja un final elegante.
Cuándo elegir Casar de Vide
- Aperitivo largo: aceitunas, queso suave, empanada y conversación.
- Comida en casa: pescado, arroz marino o marisco.
- Cena ligera: platos con cítricos, verduras, cocina atlántica o mediterránea con toque marino.
Para terminar: Galicia, sin moverte de casa
Casar de Vide es de esos vinos que no solo refrescan: cuentan un lugar. Si te apetece descubrir Galicia en copa —con frescura y carácter— aquí tienes una opción perfecta. Compra Casar de Vide aquí.
