Enero es el mes perfecto para el enoturismo de invierno: menos prisas, paisajes de viñedo en calma y bodegas que se viven con otra intensidad (también con esa sensación reconfortante de entrar en la sala de barricas). Si te apetece un plan diferente —en pareja, con amigos o en familia— aquí tienes ideas fáciles para reservar y compartir.
Un “must” de invierno: bodega + viñedo + cata
Si buscas una experiencia completa para empezar el año con buen sabor de boca, apuesta por Legado Matarromera: paseo por el viñedo, visita a bodega y una cata dirigida con vinos de referencia.
Plan exprés: tasting de grandes vinos

¿Poco tiempo, pero muchas ganas? Tasting Matarromera es ideal para una escapada rápida: una cata guiada con vinos emblemáticos y un toque gastronómico. Perfecta para una tarde de enero sin complicarte.
Rueda también se disfruta en invierno
Para los amantes de los blancos con personalidad, reserva Bono visita – Verdejos de Emina: una experiencia centrada en la uva verdejo y sus matices.
Y si quieres llevarte el recuerdo a casa, apunta estos imprescindibles: Matarromera Verdejo Fermentado en Barrica y Emina Verdejo Fermentado en Barrica.
Vino + aceite: un maridaje especial
Si te apetece un plan diferente (y muy “foodie”), prueba Bono visita – Raíces de Medina, que combina visita y degustación con protagonismo para el aceite de oliva virgen extra Oliduero y los blancos de Emina.
Escapada con paisaje: desconectar de verdad
Para quienes buscan naturaleza y silencio, Escapada Cyan es un plan redondo: entorno tranquilo, visita y cata dirigida.
Tres consejos prácticos para enero
- Abrigo cómodo y calzado estable (viñedo + bodega lo agradecerán).
- Reserva con antelación si vienes en fin de semana.
- Completa el plan con gastronomía local.
Para seguir inspirándote, guarda estos posts: El fin de semana: enoturismo y Cuatro cosas que no sabes de la visita a Bodega Matarromera.
¿Con cuál te quedas para este enero?
